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Una casa con (muchas) vistas

20.08.2013 | Crítica de arquitectura

En la web de Clara Solà-Morales y Eduardo Cadaval hay una foto del mar que baña El Port de la Selva, junto a cala Tamariua, sobre la que se superpone un marco barroco tachado con un aspa. Al lado de esta foto hay otra del mismo paisaje marítimo, sobre la que se superponen siete marcos, libres de aspas, acotando otras tantas vistas. La comparación de estas dos fotos resume la idea germinal de la casa Oport1, obra de dichos arquitectos, inaugurada este verano. La riqueza visual del lugar, desde donde se divisa Francia, el Mediterráneo y el confín superior del parque natural del Cap de Creus, aconsejaba ir a por todas. Y eso es lo que hicieron Solà-Morales y Cadaval: fraccionar el volumen de la casa en varios cubos, cada uno de ellos con su lado mar totalmente vidriado, al objeto de conseguir las orientaciones visuales deseadas, optimizar la percepción del entorno y, de hecho, ensanchar la superficie de fachada.

Los autores de esta casa elaboraron decenas de maquetas, en busca de la mejor combinación de volúmenes. Al fin la hallaron en una ordenación atoledo de cuerpos a dos niveles. Y, a partir de ahí, el proyecto estuvo ya encarrilado. Bastó con crear un espacio interior central a doble altura, que facilita el acceso a las distintas habitaciones (alguna de formato sucinto); habilitar un patio tras la casa, también acristalado, para resguardarse los días de fuerte tramontana sin perder vistas, y montar vidrios de seguridad capaces de soportar embates ventosos de 200 kilómetros por hora. La peculiar configuración de la casa asegura las ventilaciones cruzadas en los meses calurosos y, en los meses fríos, una climatización por suelo radiante garantiza la temperatura adecuada.

Al igual que en la Casa X, en Cabrils, Solà-Morales y Cadaval han apostado en Port de la Selva por una fachada que prima las vistas. Pero esta vez lo han hecho a partir de una mayor familiaridad con el emplazamiento y con resultados menos forzados, pese a que el tamaño y las condiciones del solar tienen también sus limitaciones.

(Publicada en “La Vanguardia” el 20 de agosto de 2013)

Foto de Ll. M.