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Renovación de  La Lleialtat Santsenca

Arquitectos: HArquitectes

Ubicación: Olzinelles, 31. Barcelona

Las fiestas de Sants se desarrollaron el pasado verano con sordina, debido a los atentados del 17-A. Algo parecido le sucedió a la reapertura de la Lleialtat Santsenca, que inició por entonces una nueva etapa tras ser reformada, con criterio radical, por HArquitectes. El edificio de esta cooperativa obrera de consumo, levantado en 1928 por Josep Alemany, autor de la fachada de El Molino, ha albergado en su siglo largo de vida una tienda, una sala de baile, una fábrica de turrones, una discoteca heavy, a okupas, etcétera. Mediados los 90 quedó sin uso público, laberínticamente compartimentada y en muy mal estado de conservación. Fue a partir de entonces que entidades vecinales lo reclamaron. Y ha sido entre el 2014 y el 2017 cuando se ha realizado la obra de recuperación de sus 1.750 metros cuadrados.

HArquitectes ha seguido en este caso una estrategia similar a la de su reforma de la Escola Sant Nicolau de Sabadell: analizar la construcción preexistente, ver qué se podía conservar, programar derribos –o añadidos– estratégicos, y buscar el diálogo o el choque entre lo viejo y lo nuevo, entre la memoria y la contemporaneidad, entre el programa y sus rectificaciones (que aquí fueron frecuentes, iniciada ya la obra).

Tras una fachada noble, que se ha preservado, la planta disponible dibuja una L e integra tres viejos cuerpos estructurales, siendo el principal una nave a dos aguas. Aquí los autores han vaciado casi un 40% del volumen, trazando una calle interior y luminosa, bajo techo (en la vertiente sur) de policarbonato, ubicando oficinas en la planta baja y rehabilitando en el nivel superior, con líneas esenciales y gran dignidad, el viejo salón de actos. Entre ambas franjas, e inspirándose en un andamio, han colocado una estructura que las separa y que sostiene las comunicaciones horizontales, dando orden y carácter a la intervención.

En el segundo cuerpo, de dimensiones menores, han ubicado los servicios. Y en el tercero, con generosos espacios de varias alturas, las aulas.

La obra resultante llama la atención por su radicalismo, su aire inacabado y su condición de patchwork temporal. En ella conviven las cerchas de madera originales con la cubierta de nueva factura; los vestigios de arrimaderos con nuevos cerramientos de aglomerado y vidrio; el ladrillo nuevo (muy bien colocado) con el antiguo; las viejas persianas de librillo con sistemas de climatización naturales, que están discretamente integrados, y siempre definidos  con criterios de autonomía y sostenibilidad.

En suma, David Lorente, Josep Ricart, Xavier Ros y Roger Tudó, los cuatro integrantes de HArquitectes, exhiben de nuevo en esta obra una desenvoltura, un aplomo y unos saberes presentes ya en casi todas sus obras propias, pero que no son lo habitual entre los profesionales de su edad.

(Publicada en “La Vanguardia” el 22 de diciembre de 2017)