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Provisionalidad duradera

19.07.2016 | Crítica de arquitectura

Punto de información de Glòries
Arquitectos: Peris + Toral
Ubicación. Barcelona. Plaza de las Glòries
 

Quizás no lleguen a eternizarse, pero es probable que las obras de la plaza de las Glòries se prolonguen algunos años. La provisionalidad puede acabar siendo allí algo duradero. Esa idea de provisionalidad era ya la que presidía el encargo que recibieron Marta Peris y José Manuel Toral hace unos pocos años: diseñar un pabellón informativo que pudiera montarse y desmontarse con cierta facilidad, e incluso cambiar de empla-zamiento a lo largo de las obras. Y es por esta razón, y también por las limitaciones presupues-tarias, por lo que Peris+Toral eligieron como principal material constructivo el mecanotubo que se emplea para levantar andamios.
Con este elemento, los arquitectos crearon en tres meses una estructura en la que, sobre un entarimado de madera, insertaron dos casetas de obra “tuneadas”, ahora ocupadas por el punto de información turística y una zona de alquiler y reparación de bicicletas eléctricas. De esa misma estructura colgaron, a modo de cobertura, lamas de policarbonato, y también mallas textiles protectoras (como las de los auténticos andamios de obra) y malla metálica de gallinero.
Pese a la humildad de la obra, tanto en lo referente a su ob-jetivo como a los materiales empleados, este pabellón consti-tuye un afortunado ejercicioarquitectónico. Porque sus distintos componentes están bien combinados. Porque delimitan un agradable espacio de sombra (con arbolito incluido) donde en días calurosos se reduce con-siderablemente la temperatura. Y porque, dada su transparencia, parecen desmaterializarse paulatinamente, con lo que el pabellón (de sólo seis metros de altura) evita competir con vecinos imponentes como el mercado de los Encants o el DHUB, cosa que hubiera estado fuera de lugar.
Las polvaredas que causan las obras de Glòries se han depositado parcialmente sobre este edificio, en el que se echa de menos una señalización más llamativa que atraiga a sus potenciales usuarios. Pero, en el interior, uno descubre sus elementos positivos, como sin duda los descubrieron los comisarios del pabellón de España en la Bienal de Venecia, que lo integraron en su premiada selección.
(Publicado en “La Vanguardia” el 19 de julio de 2016)