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PISCINAS MUNICIPALES
Arquitecto: Óscar Miguel Ares
Ubicación: Av. de Tordesillas, s/n. Castromonte (Valladolid)

Castromonte está rodeado de campos de cereal en los que en los últimos tiempos se han plantado un centenar largo de aerogeneradores, además de plantas fotovoltaicas, aprovechando la altura del municipio y la proximidad de la subestación transformadora de La Mudarra. Las casas de este pueblo de los Montes Torozos son construcciones de piedra tradicionales. Pero cuando uno levanta la vista, la esbelta silueta de los molinos de viento dibuja un omnipresente telón de fondo.
Esta convivencia de formas ancestrales y contemporáneas resuena en la composición de las piscinas municipales que allí inauguró hace menos de un año el arquitecto vallisoletano Óscar Miguel Ares. Se trata de un centro de ocio y reunión social al aire libre, con bar, dos piletas, vestuarios y una pradera, cuyo cerco es un típico muro de piedra –de piedras reutilizadas, procedentes de otro muro preexistente derruido–. El equipamiento está parcialmente techado con poderosas vigas prefabricadas, sostenidas sobre pórticos de hormigón mezclado con áridos locales, construidos in situ. Esas vigas, con un ligero vuelo sobre la fachada, cubren, ya dentro del recinto, con cierta separación entre ellas, el espacio situado entre dicha fachada y los vestuarios y la piscina, generando dinámicos juegos de luz y sombra.
El arquitecto ha querido evocar recuerdos personales veraniegos, creando estos espacios de sombra y, al tiempo, proponer una analogía del renovado paisaje rural, donde conviven lo viejo y lo nuevo. Hay que decir que ha tenido éxito en ambos propósitos. Y que ese éxito se ha alcanzado con recursos económicos modestos y con elementos producidos en obra o en industrias de localidades vecinas.
Las piscinas de Castromonte trascienden su función recreativa, porque constituyen una respuesta pertinente a la despoblación. Se benefician del superávit municipal generado por las energías renovables para crear espacios de reunión, que cohesionan la sociedad y contienen en la medida de lo posible la hemorragia humana que sufre la España vaciada. Son, en definitiva, una respuesta impulsada con muy buen criterio por el alcalde Heliodoro de la Iglesia, y materializada con sensibilidad, sencillez y sin complejos por Óscar Miguel Ares.

(Publicada en "La Vanguardia" el 17 de abril de 2022)