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Nave de material histórico de FGC

Arquitectos: AMOO
Ubicación: Rubí. C. Antoni Sedó, 9

Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FCG) trasladó a Rubí en 1990 su centro operativo de la línea Barcelona-Vallès. La nave principal de este complejo, destinada a talleres y oficinas, recientemente alargada, fue firmada por Jaume Bach y Gabriel Mora, autores de otras muchas arquitectu-ras ferroviarias, como las estaciones de Bellaterra o Muntaner. Fue ya en origen una nave de enormes dimensiones –130 x 90 metros–, terminada en 1995, con cubierta sostenida por una espectacular estructura que calculó Robert Brufau.
A lo largo de uno de los lados de la nave discurría una vía al aire libre para pruebas dinámicas, que se pacificó para evitar ruidos al vecindario, y se decidió transformar en espacio cubierto para exponer vagones históricos. El encargo recayó en AMOO, firma integrada por Aureli Mora –hijo de Gabriel Mora– y Omar Ornaque. La tradición arquitectónico-ferroviaria de Mora salta pues aquí a la siguiente generación.
Este proyecto era conceptualmente poco complicado: una cubierta para una vía. Pero no obvio, puesto que además de proteger vagones debía, por su posición urbana, definir una fachada de hasta 173 metros de longitud. Entrar en ejercicios compositivos hubiera sido aquí quizás excesivo. Y limitarse a levantar un muro hubiera equivalido a quedarse corto. De modo que los autores optaron por resolver ese muro de cerramiento y la cubierta en un solo gesto, mediante una plancha de chapa curvada, aparentemente continua, que describe en sección un trazo similar al de una J abierta e invertida a lo largo de toda la construcción.
Esta larga cubierta-fachada, apenas interrumpida por una escalera de emergencias, se sostiene en su interior mediante una sencilla estructura ad hoc. En uno de sus extremos dibuja un vuelo elegante, que aún lo sería más de no apoyarse en un doble pilar. En este punto, en la plazoleta situada frente a la entrada de la gran nave, el cerramiento de la nueva construcción es de vidrio, con lo que se potencia, especialmente de noche, el efecto vitrina para los viejos vagones expuestos y se reivindica el patrimonio histórico de FGC. Pronto habrá en Martorell otra nave de FGC, de mayores dimensiones, con similar propósito. Entretanto, este es un buen aperitivo, a la vez discreto y contundente.

(Publicado en "La Vanguardia" el 16 de octubre de 2021)