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No pocos edificios de viviendas del Poble Nou construidos a caballo entre el siglo XIX y el XX tienen la escalera adosada a la parte interior y central de la fachada. Y, en la parte exterior, mantienen el ritmo de ventanas y balcones, aunque las que coinciden con la escalera suelen ser ciegas o impracticables. En su edificio de viviendas en el número 6 de la calle Llacuna, que el pasado mes de junio obtuvo el premio FAD 2022, Arquitectura G ha tratado de reinventar esta tipología: la escalera está también en su obra adosada a la parte interior de la fachada, pero aquí se abre a la calle, mediante una gran rendija vertical que va desde el acceso en planta baja hasta la tercera planta del edificio, e incorpora varios balcones. Es una escalera con vistas.
Dicha escalera, metálica y de caracol, es el elemento más característico de la obra, tanto por su elegante diseño como por su transparencia, su aireación y por cierta monumentalidad, sorprendente en un edificio que incluye locales comerciales en planta baja, seis viviendas (dos por planta) y un penthouse en el nivel superior, todo ello sobre un solar de ­reducidas dimensiones (137 metros cuadrados).
Las viviendas se disponen y organizan alrededor de este núcleo de comunicación vertical, que reúne la escalera con el ascensor, y junto al que se colocan los servicios. Las plantas dibujan polígonos irregulares, que han requerido una distribución ingeniosa, satisfactoriamente resuelta en el luminoso piso superior, de algo más de cien metros cuadrados, exentos de la muesca que produce la escalera, y con menos facilidades en los restantes, de unos 55 metros cuadrados.
La obra exhibe su deseo de integración en el barrio de distintos modos: mediante su composición discreta, sin ornamento alguno; con su uniforme color cremoso de fachada, en sintonía con el edificio colindante; y, también, en su vestíbulo de acceso, pavimentado con las mismas losas de la acera.
Esta es una operación de éxito, tanto por el FAD como porque en el solar contiguo Arquitectura G trabaja ahora en un edificio gemelo, que duplicará el existente y completará el chaflán. Un éxito empañado, en opinión de algunos vecinos, por unos acabados industriales alejados de la excelencia, que han requerido reparaciones en viviendas ocupadas hace cosa de un año.

(Publicada en "La Vanguardia" el 4 de julio de 2022)