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Antic Mercat

Arquitecto: Guillermo Vázquez Consuegra

Ubicación: Torrent (Valencia). Plaza Colón

Torrent, el segundo municipio valenciano por número de habitantes, creció alrededor de una torre medieval de origen musulmán que formó parte de su castillo. Este imponente edificio de argamasa y 22 metros de altura, antaño utilizado, entre otras funciones, como prisión, juzgado y refugio en tiempos de peste, sigue en pie, convertido ahora en símbolo arquitectónico de la localidad. Frente a él, el sevillano Guillermo Vázquez Consuegra ha levantado un edificio con tres fachadas en el que acoge un mercado en planta baja, espacio para restaurantes y escuela culinaria en la primera, y una estupenda sala cívica en la segunda planta, que es de doble altura y cuenta con gran vidriera y vistas privilegiadas sobre la torre.

La primera preocupación del arquitecto al construir en un emplazamiento tan historiado fue establecer diálogo con la torre. Lo consiguió mediante un volumen cúbico que en sus niveles inferiores se reviste con una celosía metálica para tamizar la iluminación solar, y que en el superior apuesta por una gran terraza que hace las veces de balconada sobre la plaza. Dicho volumen tiene el empaque que requiere la vecindad de la torre, sin renunciar al lenguaje y los materiales modernos –hormigón visto, aluminio, acero inoxidable o vidrio– ni a una composición dinámica. En planta, la distribución es sencilla: servicios y ascensores adosados a la única medianera, y una franja lateral lo suficientemente espaciosa como para cumplir funciones de vestíbulo y albergar las escaleras, enfocadas en su último tramo hacia la torre. La planta superior es la más hermosa de todas, tanto por su espléndida sala cívica panelable, con capacidad para más de 400 personas, como por los lucernarios a norte que la coronan y por su terraza cubierta, en la que ­resuenan esfuerzos estructurales y se rinde pleitesía a la torre.

En suma, este edificio es una buena prueba de la madurez de Vázquez Consuegra. Pero –siempre hay un pero– esta obra completada el año pasado está lejos de operar a pleno rendimiento. Su aparcamiento subterráneo no se aprovecha porque el escaso número de plazas no hace rentable su explotación. La otra planta bajo tierra, reservada para supermercado, permanece vacía. Sólo 14 de los 21 puestos disponibles en el mercado están ocupados. Y la planta intermedia está desocupada. Por desgracia, la buena arquitectura que aporta esta reinterpretación contemporánea de la tipología del palacio comunal renacentista no se ha visto acompañada aquí por una planificación comercial satisfactoria, capaz de sacar el debido rendimiento a la inversión de 10 millones de euros efectuada.

 

(Publicada en "La Vanguardia" el 29 de mayo de 2017)