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Ciudad bancaria en era de crisis

11.10.2012 | Crítica de arquitectura

Centro servicios B. Sabadell
Autor: Bach Arquitectes
Ubicación: c/ Sena, 12. Can Sant Joan. Sant Cugat del Vallès


En tiempos más rumbosos, grandes bancos y empresas encargaron ciudades corporativas. Es decir, conjuntos de edificios de oficinas para centralizar sus servicios y, si la cosa se torcía, alquilarlos o venderlos. Kevin Roche construyó la del Banco de Santander y Rafael de La-Hoz, la de Telefónica, ambas cerca de Madrid. A su vez, el Banc Sabadell contrató a Jaume Bach para que le construyera, en Sant Cugat, junto

a la B-30, una gran sede corporativa.

Fruto de aquel primer contacto fue un edificio acristalado, con planta en jota, acompañado de un gran volumen para almacenes. En una segunda fase, el cliente pidió una construcción de acento representativo y Bach respondió con un expresivo edificio que, partiendo de un extremo de la jota, debía dibujar en planta algo parecido a una vistosa ge mayúscula. Pero luego llegó la crisis y se impuso un programa de mínimos, que es el que al fin se ha construido. Tanto ir y venir tuvo, cómo no, consecuencias. La parte más visible de este programa final es un cubo de cinco plantas más baja, que lucha con éxito contra el aspecto masivo que suele lastrar este tipo de volúmenes. Lo hace mediante una fachada ventilada, revestida de paneles de deployé oscuro, cuyo plegado propicia un aspecto cambiante, según la insolación. A esta tarea contribuyen las ventanas al tresbolillo, que se abren también en las aristas de esta torre, así como el vuelo de su esquina al tocar suelo. Si la ciudad corporativa del Sabadell crece algún día, esta torre será su modelo. Ahí donde antaño se levantaba la enorme nave para almacenes hay ahora una zona verde. Y, bajo ella, numerosos servicios, incluidos auditorio -con cálido revestimiento de madera y notables lucernarios-, salas de reuniones, aulas de formación, restaurante, gimnasio y otros equipamientos necesarios en una instalación que funciona a buen ritmo no menos de doce horas al día. Los autores han conseguido aquí un agradable espacio de distribución a varios niveles, con mucha luz natural, presidio por una escalera que se bifurca, y cuyos dos brazos orientan los flujos de tráfico principales. El nuevo centro de servicios Banc Sabadell, familiarmente denominado por sus usuarios como el B30 , pudo haber sido otra cosa. Pero las ciudades bancarias, en tiempos de crisis, son contenidas o no son.

Foto Adrià Goula