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Centre de Salut Granollers
Arquitectos: Ramon Sanabria, Lidia Planas, Josep Gallego, con Albert Vitaller
Ubicación: Granollers. Calle Girona, 5

Ramon Sanabria y su equipo firman el nuevo Centre de Salut Granollers, con una fachada al casco antiguo (calle Maria Sans) y otra al ensanche (calle Girona). Tal posición intermedia obligaba a jugar con la sección del edificio para articular las distintas alturas de cornisa de las fachadas. Eso era obvio para cualquier profesional. Pero Sanabria ha ido más allá y ha dotado su edificio de un pasaje peatonal a nivel de calle, que conecta las dos partes de la ciudad y organiza el proyecto. Y, además, ha retrasado la fachada que da al casco antiguo, abriendo una plaza de planta triangular, que funciona como vestíbulo al aire libre, y se integra en el rosario de pequeños espacios públicos que hay en esta parte de Granollers.
Los proyectistas más despiertos no se contentan con que su obra responda a los requerimientos programáticos del cliente: intentan también que aporte calidad a su entorno urbano, al menos al inmediato, y aprovechan la construcción de un nuevo edificio para mejorar la ciudad. El Centre de Salut Granollers refleja esta manera de hacer. Se concreta en una estructura de hormigón, con dos cuerpos en los niveles inferiores, separados por el mencionado pasaje, y, en los superiores, una planta de instalaciones y otra de quirófanos, en un único volumen, con un patio central que proporciona iluminación natural.
Los materiales son pocos: hormigón pulido para la estructura, con mucha presencia en exteriores e interiores, y perfiles modulares de aluminio en la fachada, que regulan la insolación, dispuestos con sobriedad y elegancia. Sanabria dice estar obsesionado por la necesidad de conseguir, particularmente en los centros sanitarios, una atmósfera neutra, aburrida incluso, que en la medida de lo posible tranquilice a los pacientes que los visitan, aquejados de alguna dolencia y a menudo atribulados. Su paleta es, por tanto, muy depurada: tonos blancos y agrisados en suelos, muros y techos. Y unos acabados cuidados, detallistas, donde se evidencia su experiencia en la arquitectura sanitaria, que incluye obras como el enorme hospital de Olot.
Esta obra fue entregada en primavera. Funciona ahora el centro de urgencias de atención primaria, y está previsto que las consultas y los quirófanos entren en servicio antes de fin de año. Ahora bien, en términos arquitectónicos y urbanos, es ya un ejemplo de cómo sacar un excelente partido a un solar que era generoso, pero también exigente dada su posición en la trama ciudadana.

(Publicada en "La Vanguardia" el 14 de agosto de 2022)