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Nueva vida en Montbau

04.12.2015 | Crítica de arquitectura

Biblioteca Montbau

Arquitectos: Oliveras Boix

Ubicación: Barcelona. Calle Arquitectura, 8

 

Montbau, el barrio levantado al pie de Collserola siguiendo el ideario racionalista, tiene ya más de medio siglo de vida. El paso del tiempo se acusa en sus edificios, de diseño a veces muy interesante, pero discreta calidad constructiva. Por ello es doblemente oportuna la rehabilitación de la pieza que, en origen, fue la escuela del barrio, y ahora alberga la biblioteca Montbau Albert Pérez Baró.

Ese edificio nació con tres naves paralelas, caracterizadas por sus pórticos de hormigón inclinados, sus techos a un agua y sus lucernarios: una arquitectura que habla, a otra escala, el lenguaje de buena parte de las viviendas del barrio. De ahí que Núria y Jordi Oliveras Boix, que le han dado nueva vida, creyeran más oportuno conservarlo y renovarlo que sustituirlo por uno de nueva planta.

Las viejas escuelas quedaron vacías pronto, albergaron otros usos, recibieron añadidos (una nueva nave, otra transversal uniendo dos de las preexistentes) y fueron remendadas a menudo con poco cariño.

Así las cosas, la estrategia de Oliveras Boix pasó por recuperar y dignificar la estructura del edificio, liberarla de añadidos inadecuados, realzar su fachada ante un pequeño patio de acceso, y añadir una nueva y quinta nave al conjunto. Esta última se distingue por sus grandes ventanales, de forma irregular, a lado y lado. El hormigón y los zócalos de ladrillo siguen teniendo protagonismo en la obra, pero los metales han ganado terreno en carpinterías, revestimientos y cancelas.

En el interior, se conservan las alturas de las naves, se saca buen partido a la luz de los lucernarios, y se disponen espacios de alturas menores en el eje que une los distintos cuerpos. Esta circunstancia, junto a un cálido interiorismo –coloreado en gris y verde claros–, aporta confort en una atmósfera nórdica, un punto retro. Los patios interiores, rehabilitados, consiguen ámbitos de lectura a la intemperie muy agradables.

En suma, una obra de dimensión y recursos moderados, pero que refleja la sensibilidad patrimonial de sus autores –ya acreditada en Alchemika–, su habilidad arquitectónica y su atención a los acabados.

 

(Publicado en “La Vanguardia” el 4 de diciembre de 2015)