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Espacios comunes de Construmat
Arquitecto: Josep Ferrando
Ubicación: Fira Barcelona en L’Hospitalet (Mayo de 2019)

Josep Ferrando dice que en cada edición de Construmat se usan 20.000 metros cuadrados de moqueta, con un coste de 45.000 euros, que al cierre de la feria van en gran parte a la basura. Lo cual no le parece una práctica ejemplar. De manera que cuando este arquitecto recibió el encargo para diseñar los 3.000 metros cuadrados de espacios comunes en la última edición de Construmat se propuso hacerlo a coste cero, aplicando criterios de economía circular. Bueno, a coste cero en lo tocante a materiales, que redujo a dos: cien rollos de dos mil metros cada uno de un geotextil que se utiliza como aislante en la construcción, y un centenar de vigas. Los rollos se los prestó el fabricante, al que los devolvió, de nuevo enrollados, una vez clausurada la feria. Las vigas se las prestó la Sagrada Família, adonde regresaron tras el certamen. El geotextil, apreciado por su cuerpo, caída y relativa transparencia, lo desenrolló y lo colgó de una estructura metálica de seis metros de altura, formando una especie de sinuoso y denso oleaje blanco, con curvaturas de catenaria, que acababan definiendo los recintos. Con las vigas creó el mobiliario: tarimas, bancos, mostradores de recepción, etcétera, simplemente apilándolas e inmovilizándolas. Buena parte del presupuesto se fue en el pago de los montadores.
La decisión de Ferrando –ahorrar en materiales y apostar por su uso reciclado– no es una novedad. Wang Shu, ganador del Pritzker en el 2012, ha construido algunas de sus obras más relevantes utilizando cerámica reciclada. Alejandro Aravena, que entró en el palmarés de dicho premio en 2016, acondicionó la Cordelerie, el año que fue comisario de la Bienal de Venecia, con el pladur utilizado (y en principio condenado al deshecho) en una edición anterior del certamen. Recurrir al reciclaje y al ahorro tiene sentido en cualquier obra. Pero debería ser mucho más frecuente cuando se trata de intervenciones efímeras en ferias o exposiciones, como en este caso.
La intervención de Ferrando en el Construmat celebrado entre el 14 y el 17 de mayo se dividió en tres espacios, denominados Talks, Future y Meetings, siendo el primero el más logrado, tanto por la claridad de su función como por el modo en que cerraba su recinto, como por el protagonismo de los dos materiales referidos –y de las plantas– y la ausencia de elementos innecesarios. El efecto logrado con el geotextil evocaba una gruta blanca, esponjosa y con movimiento. “Mi trabajo –concluye Ferrando– consistió esta vez en idear el proyecto, luego en convencer a los prestadores de material y por último en ordenarlo in situ, con lo que de hecho la definición final del proyecto y la construcción se han llevado a cabo al mismo tiempo".

(Publicada en "La Vanguardia el 3 de junio de 2019)