“Debo continuar con toda fidelidad al proyecto gaudiniano”

19.12.2012 | Reportaje de arquitectura

"Entrevista a Jordi Faulí, nuevo arquitecto director de la Sagrada Família"
 

¿Cómo resumiría la aportación de su antecesor, Jordi Bonet, a las obras de la Sagrada Famlia?Durante sus 26 años como arquitecto director, Jordi Bonet ha hecho posible la construcción de las naves del templo. Tuvo sie mpre claro que no se trataba únicamente de fijarse en la maqueta 1/10 de Gaudí, de la que conservamos muchas fotos y fragmentos, para hacer los proyectos ejecutivos. Antes quiso profundizar en el estudio de formas y geometrías. Ese conocimiento de las leyes profundas de Gaudí le permitió dibujar el crucero y el ábside, de los que no había maquetas.
Usted lleva casi ya tantos años en esta obra como Bonet estuvo de arquitecto director.Este octubre cumplo 22 años en la obra, sí. El relevo que protagonizo es una apuesta por la continuidad, como los anteriores.¿Qué le llevó a Gaudí?Siendo estudiante me interesaron las estructuras y el cálculo. Yo conocía a Bonet porque habíamos coincidido en el mundo del escultismo. Un día me explicó la estructura de l templo. Lo hizo con pasión contagiosa. Había colaborado en algunos despachos, pero cuando Bonet me propuso sumarme a su equipo no lo dudé.Ahora ocupa su silla, que fue también la de Gaudí.Sí. Debo continuar con toda fidelidad el proyecto gaudiniano.¿Hay que ser creyente para desempeñar esta labor?Eso ayuda. No es imprescindible serlo, pero ayuda, porque la primera misión del templo es transmitir el mensaje evangélico.¿Qué caracterizará su dirección de obra?Me gustaría saber trabajar con la máxima fidelidad y con la máxima calidad constructiva, usando la tecnología actual, para que la Sagrada Famlia siga siendo en su conjunto una aportación a la cultura arquitectónica actual. Me gustaría que todos en el equipo trabajáramos como quería Gaudí: dando lo mejor de cada uno, con humildad, en equipo.¿Cuántas personas trabajan ahora en el templo?Unas 120 en la obra, más otras 80 en Navàs, que se ocupan del premontaje de piezas g randes, además de los 35 miembros del equipo arquitectónico.¿Cómo se pueden hacer aportaciones a la cultura arquitectónica actual en una obra que empezó a proyectarse en el XIX?La experiencia espacial que nos dio, hace poco, la nave central es de nuestra época, porque se ha materializado ahora.Por su edad, por el ritmo de recaudación de fondos, puede ser usted el arquitecto que termine la Sagrada Família.Quizás sí. O quizás no. Será lo que Dios quiera. Nuestro objetivo ahora es terminar las torres principales y rematar el templo con la gran cruz sobre la torre de Jesucristo. Quizás hacia el 2020. Pero la fecha prevista para completar las obras es el 2026, en el centenario de la muerte de Gaudí.Esta obra puede ocuparle toda la vida. Su situación laboral es casi inimaginable, en plena crisis, para sus colegas.Soy un privilegiado. Tenemos recursos y empuje. Pero somos conscientes del sufrimiento de muchos vinculados a este oficio.Con 3,2 millones de visitas el año pasado, deben tener un buen presupuesto. ¿Cuánto?Unos 24 millones de euros anuales para construcción.¿Cuáles son las próximas fases complejas de la obra?Ahora estudiamos la posible inclusión de elementos metálicos en la estructura y los revestimientos de las torres de los evangelistas. Tenemos que estudiar también con detalle la cruz que coronará el templo, un elemento de quince metros de altura y trece de envergadura, a 172,5 metros del suelo. Gaudí la describió con detalle, pero a nosotros nos corresponde lograr que sea estable, que brille de día, que se ilumine de noche? Y queda todo lo relativo a la fachada de la Gloria.Ustedes disponen de unos recursos tecnológicos que Gaudí no pudo ni soñar. ¿Mejoran la obra? ¿La desvirtúan?Gaudí ya fue un innovador: en los años veinte del siglo XX no había en Europa un edificio tan alto como la Sagrada Família hecho con hormigón armado. La informática ha sido de gran ayuda, pero no creo que nos haya desviado.En la nave central se han empleado materiales asociables a la contemporaneidad, que pueden chirriar. Ciertas barandillas de cristal, por ejemplo.Algunos elementos complementarios se pueden sustituir. En este caso por piezas de forja, porque el cristal además produce reflejos. La arquitectura es definitiva. Esos elementos, no.La inauguración del tiempo modificó la opinión a miembros de la intelligentsia local, tradicionalmente opuesta a la continuación de las obras.Todas las opiniones son respetables. Las de quienes se oponen a la continuación de las obras, argumentando que la documentación original gaudiniana es escasa, quizás no sean conscientes de todo lo que Gaudí dejó dibujado. Por otra parte, la s conversiones a las que usted alude son lógicas entre quienes van conociendo los avances de la obra.El túnel del AVE en la vertical de la fachada de la Gloria generó mucha polémica. ¿Había peligro real para la obra?Siempre existe un riesgo. Se podía haber hecho un trazado alternativo bajo la calle Valncia. Cualquier afectación de los cimientos puede traer consecuencias. Pero es cierto que la excavación del túnel no las ha generado. El templo bajó sólo un milímetro. Están por ver los efectos de la ejecución de los pilares, que dificultan el flujo de las agu as freáticas. Y están las vibraciones debidas al futuro tráfico de trenes. Ojalá no tengan consecuencias.La Sagrada Famlia, última catedral católica en obras, la pagan con sus entradas protestantes, judíos, sintoístas?Gaudí vaticinó que gente de todo el mundo vendría a verla. Ahora se paga por todo. Y aquí el dinero revierte en las obras.