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Casa y cala en armonía

29.08.2015 | Crítica de arquitectura

Casa Andamio

Arquitectos: Bosch / Capdeferro

Ubicación: Sa Riera. Av. Catalonia, 2

Bet Capdeferro y Ramon Bosch ganaron el último premio FAD de Arquitectura –ex aequo con el portugués Pedro Campos Costa (por su hotel Ozadi Tavira)–, gracias a su intervención en la llamada casa Andamio de Sa Riera. Esta edificación databa de los años 50 y había ido creciendo desordenadamente, a base de añadir sucesivos cuerpos y, de paso, cambiando de función. El resultado de este proceso era un volumen de escasa armonía, particularmente en lo tocante a su aspecto exterior, aunque también en su distribución interior. Los arquitectos gerundenses recibieron el encargo de rehabilitarlo y, a tal fin, se propusieron darle uniformidad, mejorar su calidad funcional e integrarlo progresivamente en el entorno natural.

El método seguido por Bosch / Capdeferro ha consistido en construir una estructura metálica que da unidad a la fachada y desdibuja sus retranqueos. En ella hay tramos de celosía trenzada con cuerdas, y jardineras con jazmines que trepan por ellas, regulando la iluminación y la temperatura, dando intimidad a sus usuarios y difuminando progresivamente el impacto visual de la construcción.

Las cuerdas no son un elemento constructivo de uso frecuente o gran tradición. Más bien asustan por su deterioro a la intemperie. Pero Bosch / Capdeferro indican que estas tienen alma de propileno y pueden durar treinta años en buenas condiciones. Respecto a su fuente de inspiración, los arquitectos señalan una casa de Sa Riera a pie de playa, la única protegida de tramontana, que en su día ocupó el pescador Xico Florián, y donde se ven también plantas trepando por cuerdas.

La casa Andamio tiene tres niveles. El superior es un gran porche, en el que interior y exterior establecen una secuencia continua, que culmina en una terraza con vistas espectaculares. El segundo nivel alberga los dormitorios, en una planta muy ordenada, donde de nuevo la relación con el paisaje exterior es determinante y se verifica habitación a habitación, ventana a ventana, e incluso en los baños, en uno de los cuales es posible ducharse dentro o fuera. El nivel inferior reúne servicios y una piscina.

El tono arenoso es dominante en toda la obra (ya sea en pinturas y cerámicas exteriores o en revestimientos interiores), y por tanto un punto monótono. Aunque los jazmines proveen un verde lustroso, y el blanco de sus flores olorosas.

Con medios simples y más bien baratos –si bien las obras de saneamiento fueron importantes–, con inteligencia arquitectónica y con mucha delicadeza, Bosch / Capdeferro han logrado todos sus objetivos. La casa Andamio es hoy una construcción mucho mejor compuesta que su antecesora, ofrece a sus usuarios unas condiciones de habitación mucho más satisfactorias, y se integra respetuosamente en su privilegiado entorno. Esa composición y esa calidad de uso permanecerán. Pero la integración, que ya es buena, mejorará incluso con el paso del tiempo.

 

(Publicada en “La Vanguardia” el 29 de agosto de 2015)