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Barcelona patina

16.05.2015 | Crítica de arquitectura

Espacios urbanos deportivos

Autores: Sergi Carulla y Óscar Blasco (SCOB) y Sergio Arenas

Ubicación: Barcelona. Parc Poblenou; c./ A. Bastardes (Les Corts); Vía Favència (Nous Barris)

 

Hace un par de semanas entró en servicio el Parc Esportiu Via Favència (Nou Barris), un conjunto de pistas de skateboard junto al metro de Canyelles, sobre la cobertura de la Ronda de Dalt. Un año atrás hicieron lo propio los parques de Mar Bella (Poble Nou) y Áurea Cuadrado (Les Corts). Son tres obras impulsadas por el Ayuntamiento de Barcelona para proveer de pistas a lo patinadores que ruedan sobre monopatín, patines de ruedas, patinetes o bicis.

Estas tres instalaciones son la aportación de la cultura arquitectónica y urbana barcelonesa al mundo del skateboard. No se componen de elementos prefabricados, sino de pistas de hormigón diseñadas con mimo, casi hechas a mano, pulidas al detalle, con la voluntad complementaria de integrar elementos deportivos, urbanos y paisajísticos. Es decir, de lograr que las pistas de patinaje contribuyan también a hacer ciudad y espacios de relación, en lugar de relegarlos a un polígono industrial.

La instalación de Mar Bella es, con 3.000 metros cuadrados, la mayor de las tres. Situada entre el parque y la pista del polideportivo homónimos, reúne todos los elementos para este deporte urbano. Tiene zona para principiantes con acento street –la variedad del skateboard que prefiere evolucionar entre y sobre el mobiliario urbano–, otra más surfera con dos snake run y tres piscinas para que los más avezados realicen sus cabriolas. El vecino parque parece influir con algún árbol el conjunto, y la proximidad de la playa de Chernobil sintoniza con la raíz surfera de esta actividad.

El parque de Les Corts (2.500 metros cuadrados), bajo dos puentes, en unos viejos jardines en desuso, es de tono predominantemente street, como una plaza dura, pero no exenta de verdor. De hecho, reproduce o evoca elementos míticos para los patinadores locales, como los bancos de la plaza de Països Catalans o de la plaza del Àngels, la jardinera de Arc de Triomf o los saltos inspirados en los de la plaza Universitat. E integra más cómodamente a los curiosos con los patinadores, mediante un paseo perimetral elevado. Por último, el parque de Nou Barris (2.300 metros cuadrados) reúne pista street y piscinas de competición en un ambiente más duro.

En suma, una muy apreciable contribución al modelo barcelonés de espacio urbano, esta vez dedicada prioritariamente a los ciudadanos sobre patines.

 

(Publicada en “La Vanguardia” el 16 de mayo de 2015)