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Sobre estas líneas, detalle de las Oficinas Knem, de b720 Fermín Vázquez. Abajo, las viviendas y oficinas de Garcés, De Seta, Bonet + Rovira.

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Viviendas y oficinas

Arquitectos: Jordi Garcés, Daria de Seta y Anna Bonet + Berta Rovira

Ubicación: Barcelona. Ramon Turró, 144-146

 

Oficinas Knem

Arquitectos: b720 Fermín Vázquez

Ubicación: Barcelona. Ramon Turró, 202

 

La preservación del carácter manchesteriano del Poblenou, herencia de sus antiguas fábricas, ahora destinadas a nuevos usos o condenadas al derribo, ha hecho correr ríos de tinta. Para algunos, la preservación de la memoria en el nuevo distrito del 22@ es prioritaria. Para otros, lo conveniente es insuflar nueva vida a las fábricas, aún a riesgo de desfigurarlas. Aunque eso puede hacerse con distinta intensidad, según reflejan dos relevantes intervenciones que se culminan estos días.
Una de ellas afecta a la vieja sede de la Compañía de Industrias Agrícolas, destinada en origen al sector azucarero y la destilación de alcohol. Esta intervención, debida al equipo que encabeza Jordi Garcés, se ha desarrollado en dos fases. La primera, terminada en el 2008, supuso la transformación de parte del equipamiento industrial en una treintena de lofts, de configuraciones atípicas 80 a 200 metros cuadrados de superficie. La segunda, que se completa ahora, sucede al derribo de parte de la fábrica y su sustitución por un edificio de oficinas de nueva planta. En total, unos 9.000 m2. La primera intervención conllevó una minuciosa recuperación y readecuación de los viejos lienzos de ladrillo rojizo, restaurados sin miedo, pero también con mucho cariño, conservando el carácter de época, como bien se advierte en la fachada de Ramon Turro. Pasado su umbral, a lado y lado de un pasaje, que más allá atraviesa el preexistente de Mas de la Roda, se disponen las nuevas viviendas. La segunda intervención, recién acabada y ahora a punto de ocuparse, es de nueva planta, aunque también de ladrillo rojo, azulado en el zócalo. La forma es más abstracta, el ritmo de ventanas es constante. El modo en que se combina en esta intervención lo antiguo y lo actual, uno y otros fieles a su tiempo, es ejemplar.
La otra obra comentada aquí es la que firma b720 Fermín Vázquez, a solo tres esquinas en dirección a la rambla del Poblenou, donde estuvo la fábrica El Cànem, una populosa hilatura de yute, convertida en cuartel y prisión tras la guerra. De esta fábrica solo se conserva la fachada que da a la calle Doctor Trueta. El resto fue demolido. Cruzando la arquería de dicha fachada se accede a un nuevo pasaje que va hasta Ramon Turró donde se levanta otro volumen reciente, rematado, como el de Dr. Trueta, con un cuerpo vidriado y recubierto por una celosía de aluminio claro. Entre ambos volúmenes, un tercero de menor altura a lo largo del pasaje. Dejando de lado el uso del ladrillo, la conexión con el pasado en esta obra, que suma unos 15.000 m2, es menos explícita. El común denominador de ambos proyectos es que ofrecen nuevos pasajes a la ciudad, partiendo sendas manzanas del Poblenou. Por desgracia para el conjunto de los ciudadanos, las propiedades y las autoridades municipales prefieren reservar su uso a los inquilinos de los dos conjuntos.

(Publicada en "La Vanguardia" el 4 de abril de 2021)